Reseña: ‘El Gatopardo’ de Tomasi di Lampedusa

El Gatopardo ¿Obra maestra o milagro?

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La novela El Gatopardo constituye uno de los más inquietantes enigmas de la literatura contemporánea. Apareció en 1958, y según Mario Vargas Llosa, desde entonces no se ha publicado en Italia, y acaso en Europa, una novela que pueda rivalizar con ella en delicadeza de textura, fuerza descriptiva y poder creador.

¿Cómo pudo Giuseppe de Lampedusa, envenenado de decadencia en la apartada Sicilia, escribir una novela tan poderosa y desoladora?

Este noble, arruinado y taciturno, nació en Palermo, en el seno de una antiquísima familia que ya no era tan próspera. Sirvió de artillero durante la Primera Guerra Mundial en el frente de los Balcanes. Fue tomado prisionero, pero logró fugarse y cruzó disfrazado media Europa a pie. Los treinta y pico de años restantes los pasó en su ciudad natal sumido en una rutina rigurosa de lecturas y cafés, de la que no lo apartó ni siquiera la bomba que en 1943 pulverizó el palacio de Lampedusa, en el centro de Palermo. Fue en el café Mazzara, a los cincuenta y ocho años de edad, donde escribió  El Gatopardo. Le tomó unos meses. Antes de esto sólo había escrito cartas.

Para gozar de una novela como esta, hay que aceptar que la ficción  es una ilusión que a fuerzas de fantasía y de palabras crea una realidad paralela. Lampedusa objeta en la obra la noción del progreso, rechaza toda posibilidad de justicia y mantiene una visión retrógrada y cínica de la historia.

La obra se presenta en ocho episodios que comienzan con el desembarco de las fuerzas de Garibaldi en mayo de 1860, y terminan en el 1910, con el desmantelamiento, por el cardenal de Palermo, del almacén de reliquias de santos (entre las que languidecen, vueltas reliquias también, las hijas del príncipe Fabrizio).

Lampedusa plasmó en  la novela todos sus recuerdos familiares. La nostalgia de los tiempos pasados es la atmósfera constante. Ejemplo de esto es el hecho de que el personaje del príncipe Fabrizio de Salina fue un antepasado decimonónico: don Giulio María Fabrizio, distinguido matemático y astrónomo. Para el príncipe Fabrizio la historia no existe. No hay historia porque no hay causalidad. Suceden cosas, pero en el fondo nada se conecta ni cambia. El tiempo no fluye y la historia no se mueve. El autor pone en boca de un personaje llamado Tancredi la frase que resume la visión histórica de la novela: “Si queremos que todo siga como está, es preciso que todo cambie”.

El gatopardo es el símbolo de la ruina; un solitario altivo en un mundo que declina, un símbolo en una realidad que se despoja con frialdad de su simbología. Lampedusa es el corazón del gatopardo. Es en la materia narrativa donde intenta explicarse y comprenderse. Recordemos que el blasón de la familia de Lampedusa exhibía un leopardo erguido sobre las patas traseras. En la novela ese animal es sustituido por un gatopardo, felino de formas elegantes parecido al gato doméstico, pero mucho más grande.

Aunque nos alarme la planteada negación de la historia como proceso lineal, la obra de Lampedusa es congruente en la construcción de temas y personajes, bella en el lenguaje y en las descripciones, absoluta en la desesperanza, y de una hermosura escultórica a toda prueba.

Lampedusa murió en 1957 sin ver su obra publicada. En 1958, Giorgio Bassani logró su difusión después que dos de las principales editoriales italianas rechazaron el libro.

En la navidad de 2006, en lo alto de una peña en Bayamón, la directora de la revista Letras Nuevas, Mara Daisy Cruz, envuelta en un chal negro, sonrió al poner la novela en mi mano. Dio la espalda y desapareció en la bruma como el ventisquero. Ahora entiendo su gesto. La perversa me enfrentó para siempre al misterio de la genialidad artística; esa que nos muestra la insuficiencia de la realidad, y cómo en toda obra maestra, como El Gatopardo, hay algo de milagro.

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1 comentario

Archivado bajo Leer para vivir

Una respuesta a “Reseña: ‘El Gatopardo’ de Tomasi di Lampedusa

  1. Dinorah Marzan

    Ayyyy, quiero devorarla….

    ________________________________

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