Breve análisis de la novela ‘Al faro’, de Virginia Woolf

Morimos a solas cada uno.

Mr. Ramsay

 

 

Comentarios sobre la autora

Virginia Woolf (1882-1941), una de las más notables escritoras del siglo XX, novelista y crítica británica, nació el 25 de enero en Londres. Su nombre de soltera era Adeline Virginia Stephen. Hija del biógrafo y filósofo Leslie Stephen, se mudó tras el fallecimiento de este en 1905, junto a sus hermanos, a una casa del barrio londinense de Bloomsbury que se convirtió en lugar de reunión de intelectuales.

Este grupo de intelectuales estuvo compuesto básicamente por Clive Bell, Maynard Keynes, Desmond MacCarthy, Saxon Sydney, Litton Strachey, Duncan Grant, entre otros. En el grupo, conocido como Grupo de Bloomsbury, participó el economista, historiador y ensayista Leonard Woolf con quien se casó Virginia en 1912. En 1917 ambos fundaron la editorial The Hogarth Press, que sirvió de puente para lanzar a Virginia al mundo de las letras. El grupo estaba influenciado por el pensamiento filosófico de G. E. Moore, quien alentaba una postura ética dependiente del placer estético, en la que según decía, “Los afectos personales y el goce estético constituyen todos los más grandes y mayores bienes a los que podemos aspirar”. Bloomsbury contribuyó al desarrollo del pensamiento liberal. Deseaban ante la vida una actitud más libre, racional y civilizada. Comenzaron por el intento de hacer tambalear el énfasis victoriano sobre el deber público, favoreciendo el constante análisis de las relaciones personales. Virginia Woolf aceptó más tarde que ese grupo logró una visión ascética y austera que les permitió seguir unidos con el paso del tiempo.

La escritora se desarrolló en un mundo de actitudes victorianas. Por tal razón se preocupó por el reconocimiento de los derechos intelectuales y artísticos de las mujeres de su tiempo. Virginia nunca fue a la escuela, realizó sus estudios en la casa. Después de sufrir la primera depresión nerviosa a los diez años, Woolf vivió la mayor parte de su vida bajo el temor de una inminente demencia. Su madre murió cuando la escritora tenía trece años. Al poco tiempo sufrió una segunda depresión nerviosa. Al faltarle la madre idealizó su recuerdo. Muchos años más tarde, homenajeó a su madre configurando el personaje de Mrs. Ramsay en la novela Al faro. El texto se publicó en 1927, y consiguió para su autora el premio Femina Vie Heureuse en 1928.

Al Faro  es su novela más autobiográfica, la más centrada en las relaciones con sus padres, con la familia y con el medio social del que provenía, también la más preocupada en el análisis de sus propias responsabilidades como creadora. La autora cree, al fin, haber encontrado su poética en esta obra. Deja testimonio en su diario: “me veo sacudida como bandera al viento por causa de mi nueva novela Al faro… por fin, después de la batalla de El cuarto de Jacob y de la agonía de Mrs. Dalloway, escribo ahora con más rapidez y libertad que ninguna otra cosa que haya hecho en mi vida. Creo que esto demuestra que estaba en el camino correcto y que es aquí donde podré cosechar los frutos que alcance mi alma.”

La técnica del monólogo interior y estilo poético se consideran su contribución más importante a la novela moderna.

 

Síntesis de la novela

La novela se desarrolla en tres cuadros: La ventana, Pasa el tiempo, y El faro. Tal parece que la historia  gira alrededor de la familia Ramsay, compuesta por los esposos Ramsay y sus ocho hijos (Andreu, Cam, James, Nancy, Jasper, Rose, Roger, Prue) y varios amigos invitados a la casa (Charley Tansley, Mr Carmichael, William Bankes, Lily Briscoe, Paul Rayley, Minta Doyle). No obstante, son los esposos Ramsay y la pintora Lily Briscoe quienes configuran los personajes principales de esta novela. En última instancia, el personaje de Mrs. Ramsay se queda con toda la obra.

Vista de una manera sencilla, podríamos decir que la trama es la siguiente: la familia Ramsay pasa el verano de 1892 en la isla de Saint Ives con unos amigos. La Sra. Ramsay procura viajar al faro al día siguiente con sus hijos e invitados. James, el hijo más pequeño (seis años) y el más mimado, está muy ilusionado con la travesía. El Sr. Ramsay señala que no hará buen tiempo y que por lo tanto no podrán viajar al faro. James, quien se encuentra en el suelo recortando estampas de un catálogo ilustrado, siente deseos de matarlo. En el jardín de la casa la Srta. Lily Briscoe pinta un cuadro de la Sra. Ramsay y de su hijo James asomados por la ventana. La primera parte de la novela ocurre en un día, desde la mañana hasta el anochecer en la casa de los Ramsay.

El resto de la trama considera la caracterización de los personajes vistos a través de los ojos de los demás, como si, en efecto, viéramos por una ventana abierta.

Se presenta a la Sra. Ramsay como una mujer de extraordinaria belleza. Encarna la femineidad victoriana, cuida de todos y por motivos de caridad siempre tiene invitados en la casa, especialmente a varones en quienes aprecia su caballerosidad, control en los negocios,  dirección del mundo, y  capacidad para las finanzas. Soporta estoicamente la violencia y maltrato de su marido, quien vive de acuerdo a los convencionalismos de su tiempo. De alguna forma todos los personajes están enamorados de la Sra. Ramsay, todos admiran su belleza.

El Sr. Ramsay se presenta como un tirano, odiado por sus hijos, obcecado con la búsqueda de la verdad, absorto en inútiles preocupaciones filosóficas, violento, dependiente, pero vulnerable ante la Sra. Ramsay cuando le suplica que le diga que lo ama.

Los demás personajes gravitan alrededor de la Sra. Ramsay: Charles Tansley ( a quien los niños llaman el ateo), de origen pobre y mente analítica, piensa que Mrs. Ramsay es la persona más hermosa que ha visto. Mr. Carmichael, viejo poeta que gusta de tomar el sol en el jardín de los Ramsay y a quien Mrs. Ramsay piensa salvar de la soledad. Lily Briscoe, pintora que admira y ama a Mrs. Ramsay, y que por el contrario, detesta a su marido. Teme confesarle su amor a Mrs. Ramsay. William Bankes, antiguo amigo de Mr. Ramsay (Mrs. Ramsay cree que debe casarse con Lily Briscoe y apoya esa amistad). Banks piensa que Mrs. Ramsay no tiene conciencia de toda su belleza. Minta Doyle, chica catalogada como marimacho, que lleva rotas las medias y de quien se sugiere cierta relación romántica con Nancy Ramsay. Paul Railey, amigo de la familia, termina casándose con Minta.

El segundo cuadro solo nos informa que el tiempo pasó.

En el tercer cuadro descubrimos que Mrs. Ramsay murió la noche del día en que transcurre la primera parte de la trama. No se ofrece más información sobre su muerte. Han pasado diez años y nos sorprende la historia con el viaje al faro. En una barcaza insegura llegan al lugar Mr. Ramsay, Cam y James. Desde el jardín de los Ramsay, la pintora Lily Briscoe los contempla  y termina por fin la pintura.

Esta novela fue para la autora, según confesó, una terapia que le sirvió para desterrar las figuras de sus progenitores del repertorio de sus obsesiones.

La técnica de la novela (monólogo interior) impide que el lector alcance certidumbre alguna. El conocimiento es parcial. La multiplicidad de puntos de vista provoca desaliento en el lector. No se trata de un sujeto reproduciendo sus impresiones internas, sino de muchos sujetos mirando la misma realidad.

Esta obra se concibió y redactó como analogía de la obra que pinta Lily Briscoe, pintura que adquiere forma y cuerpo con el paso del tiempo. Es una pintura que se realiza ante los ojos del lector, quien propiamente no ve la pintura, pero la lee. Esto presenta una nueva estética en la literatura que pretende desentenderse de las formas tradicionales de escritura para presentar en la novela la posibilidad de un retrato. Se aleja de los cánones realistas convencionales, no por capricho, sino porque considera que la realidad no se ha representado de manera fidedigna siguiendo los viejos cánones.

La escritora no quiere hundirse en un universo de anécdotas familiares, ni quiere hacer un retrato convencional de una familia, (la familia ficticia de los Ramsay es la propia familia de Virginia), ni quiere idealizar su infancia recreándola en la estampa de cualquier novela pastoril. Sus personajes son sombríos y de compleja psicología.

Esta novela nos descubre el desarrollo e impacto de la conciencia individual mediante el acercamiento al mundo externo. Si el monólogo interior sirve para algo, es en buena medida para averiguar cómo se forma ese mundo externo en la conciencia individual, de otra manera, cómo las diferentes conciencias de los individuos llegan a diferir tan grandemente en función de perspectivas  condicionadas por la edad, el sexo, la educación, las esperanzas, los intereses, en general hablamos de las diferencias humanas.

Me gustaría volver a los personajes principales de la novela: Mrs. Ramsay, su esposo y la Srta. Briscoe.

Mrs. Ramsay es el personaje más interesante de los tres. Su figura no se explica con facilidad. Es una mujer de clase alta, moderadamente cultivada, pero ajena a la educación formal de sus hijos. Está siempre más preocupada por el aspecto social de las relaciones familiares que por ella. Vive con los prejuicios de su clase. Cree que toda mujer debe casarse. Siempre que mira a la Srta. Briscoe es para evaluarla en función de la cotización que llegaría a alcanzar en el mercado del matrimonio.

Hay en la novela una insinuación velada de una historia de amor cuyo recuerdo siguió obsesionando a Mrs. Ramsay. Los Ramsay aparecen como un matrimonio bastante convencional. En ninguna parte de la novela hay información parecida a la que ofrece la vida real. Leslie Stephen (padre de Wolf) era viudo con una hija paciente mental. Julia Stephen (madre de Wolf) también era viuda de Herbert Duckworth y trajo al matrimonio con Stephen tres hijos.  A su vez ellos procrearon cuatro hijos, Vanesa, Thoby, Adrian y Virginia. Algunos críticos piensan que Mrs. Ramsay nunca amó a su segundo marido pues el recuerdo de Duckworth la acompañó toda la vida.  La novela  presenta a los esposos Ramsay como una pareja que se potencia mutuamente en sus rasgos sicológicos menos gratos. El ambiente familiar no era de paz. Por el contrario, era una atmósfera hogareña hostigada por los continuos arranques de violencia y cólera del padre, y por los silencios y deseo de soledad de Mrs. Ramsay. De forma curiosa, esta dama que deseaba la soledad tenía siempre invitados y huéspedes en su casa. La autora deja saber en su diario que mientras su madre vivió nunca pudo estar quince minutos a solas con ella, porque siempre alguien interrumpía. La madre de Woolf se opuso en su tiempo a las sufragistas que solicitaban el derecho al voto para las mujeres.

Mrs. Ramsay alimentaba la dependencia que su marido tenía de ella. Era la fuente de reconocimiento sin la que el esposo no podía vivir. Lo respetaba, lo mimaba, lo atendía en sus crisis, y esto explica una relación entre dos personas que por principios, u orgullo, no aceptaron la situación que vivían. Mrs. Ramsay terminaba aceptando los planteamientos de su marido y de esta forma volvía a triunfar. El sólo necesitaba ser reconocido.

La Srta. Lily Briscoe anuncia un nuevo modelo de mujer, cultivada, independiente, libre de las servidumbres familiares. Es ella quien realmente evoluciona con el paso del tiempo en la novela. La pintora titubeante de la primera visita a la casa de verano de los Ramsay se convierte en la artista madura de la segunda visita que sabe cómo retar el caballete, que se niega a ofrecer consuelo al viejo Mr. Ramsay sólo porque la sociedad lo espera, que puede analizar con diez años de distancia la persona de Mrs. Ramsay. En la primera parte de la novela, Briscoe no puede terminar el cuadro por un problema de relación de los elementos del cuadro. El tiempo se encarga de darle la solución. Diez años después no tiene encima la cantaleta de Charley Tansley diciendo que las mujeres no saben pintar ni escribir. Es la dueña del jardín y nadie la molesta. Pero ahora tiene que pintar de memoria porque los modelos no están. Briscoe comenzó pintando las figuras humanas de Mrs. Ramsay y su hijo. Diez años más tarde una sombra de aspecto triangular suple esa ausencia. Es un ejercicio de la memoria. De modo que es un retrato del recuerdo. El recuerdo restituye lo humano. De igual manera el lector tiene ante sí una novela que ha reconstruido la figura humana con el concurso del recuerdo.  Esta libertad de crear desata en Lily Briscoe un poder artístico latente. Por esta razón muchos críticos ven en este personaje a la misma Virginia Woolf, quien no podía soportar la crítica de su padre, pero después de su muerte dio rienda suelta a la escritura.

Por otro lado, hay en esta novela una estética relacionada a la melancólica contemplación del paso del tiempo. El lector pasa la página y a la vez Mr. Ramsay termina de leer un libro, Lily Briscoe termina de pintar su cuadro, los excursionistas llegan al faro. Son varios los recorridos temporales que se mezclan al concluir la novela, incluyendo el deseo aplazado de James que tarda diez años en llegar

Muchas interpretaciones se han dado a la figura del faro. Russell dice que el faro es un principio femenino creador. Bennett dice que la alternancia de la luz y la claridad en el faro es el ritmo de las penas y las alegrías, de la comprensión y la incomprensión. Daiches dice que el faro, solitario en medio del mar, es un símbolo del individuo que es único, parte, y fluir de la historia. John Graham piensa que el faro es una síntesis vital del tiempo y la eternidad

Mrs. Ramsay se identifica con la luz del faro y su melancólica búsqueda de algo indefinible que va más allá de la vida matrimonial “Con frecuencia se sorprendía de sí misma  allí sentada y mirando, con la labor entre las manos, hasta que se convertía en aquello que miraba, aquella luz por ejemplo…”

Mrs. Ramsay aspira a la claridad de aquella luz que brilla en medio de la noche. Aspira a ser ella misma esa luz. Camina siempre como en espera de encontrarse con alguien a la vuelta de la esquina. La mujer aspira a una vida plena.

Si el faro es ese punto de fuga, entonces ese faro que ordena el contenido de la obra es Mrs. Ramsay, porque en ella convergen todos los personajes y desde ella se definen.

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4 comentarios

Archivado bajo Leer para vivir

4 Respuestas a “Breve análisis de la novela ‘Al faro’, de Virginia Woolf

  1. Increíble análisis de la novela! Enhorabuena!

  2. Luisa Ramirez

    Con este análisis me queda más clara la novela.

  3. Talia

    Gracias por tu anàlisis, me ha servido mucho, yo estoy leyendo precisamente esta novela

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